Los Dados de Dios

Imprimir
avion

Los Tiempos en los que no Había “Lobos Solitarios”

*Pero Existían Grupos de Lucha Armada Revolucionaria

*El Secuestro de Aviones se Convirtió en una Epidemia

*Recorrido por Francia y Alemania Durante la Guerra Fría

POR NIDIA MARIN

Hubo un tiempo en el cual Europa y el mundo estaban amenazados por otro tipo de terrorismo, con objetivos específicos, sin que fuera atacada la sociedad civil dentro de sus territorios, aunque en ocasiones se registraban daños colaterales. No había “lobos solitarios” ni reivindicaciones de corte religioso, aunque sí organizaciones pertenecientes a la denominada lucha armada revolucionaria.

Era 1977 y los momentos en que Europa estaba en alerta como consecuencia de la actuación de las Brigadas Rojas. Tenían razón, porque en abril, el político alemán Siegfried Buback, su escolta y su chófer fueron tiroteados por dos miembros de la Facción del Ejército Rojo y en julio asesinarían frente a su casa al dirigente de un banco. Estaba muy cerca el denominado “octubre caliente” u “otoño alemán”, cuando perpetraron otro crimen contra el dirigente de una confederación patronal.

Al año siguiente en Italia, Aldo Moro, presidente de la Democracia Cristiana Italiana, sería secuestrado por las Brigadas Rojas, en Roma y su cadáver, después de dos meses de cautiverio, aparecería en el maletero de un coche. Este grupo tenía nexos con todas las guerrillas latinoamericanas. Por si fuera poco en nuestro continente, precisamente en una región de Canadá se estrellaría un satélite soviético equipado con un reactor nuclear.

Y sí, ya existía el secuestro de aviones, a veces con presencia de terroristas de la Organización para la Liberación Palestina, acción que se convertiría en una epidemia.

Era la Guerra Fría, con la actuación bélica de todos los participantes, pero sin las grandes masacres de civiles.

En el verano de aquel año, a invitación de los gobiernos de Francia y también de la República Federal Alemana varios reporteros de diversos diarios mexicanos viajamos a los dos países. La primera escala fue Francia, precisamente Niza, una de las más hermosas ciudades del país, ubicada a la orilla del Mediterráneo.

Nos alojaron en el hotel Negresco, emblemático, sitio donde los jeques árabes y los grandes actores de esa época y de las anteriores (Greta Garbo y Jean Marais, Sofía Loren, Yves Montand, Lino Ventura y Simone Signoret, por ejemplo) pasaban grandes temporadas y eran recibidos por personal vestido a la usanza del siglo XVIII. Como quien esto escribe iba embarazada de su segundo hijo, fue alojada en una suite, donde había una habitación especial para la nana y el niño, aunque aun no había nacido. Lo mismo ocurriría en Alemania.

Hoy, casi a las puertas de ese hotel ubicado en el Paseo de los Ingleses, un “lobo solitario” seguramente islamista, en pleno 14 de julio arroyó con un trailer a la multitud que se divertía con los fuegos pirotécnicos lanzados con motivo del Día de la Independencia. Y decimos que es “lobo solitario” porque para darle esta connotación debe tener: que no trabaja en colaboración con el grupo, no hay indicios previos de un posible atentado y por las razones que fueren es una “bomba de tiempo en potencia”, como al parecer sucedió con el franco tunecino Mohamed Lahouaiej Bouhlel.

LAS CIUDADES MEDIEVALES

En aquel viaje, después de Niza, recorrimos Saint-Paul-da-Vence, un pueblo medieval, ubicado frente al Mediterráneo, donde aun radicaba Marc Chagall, de quien pudimos apreciar la pintura titulada “Mi vida” y un mosaico cuyo tema es “Los amantes”.

De ahí por carretera cruzamos a la Alemania Federal para llegar a Stuttgart, ciudad bañada por el río Neckar. Rumbo a dicha ciudad tuvimos que cruzar por la Selva Negra, un macizo montañoso así denominado. El autobús fue detenido por la policía y revisado. Los oficiales nos explicaron que perseguían a los integrantes de la banda Baader Meinhof. Tras registrar el transporte partimos hacia aquel destino.

(Hoy, en un centro comercial de Munich fueron baleadas seis personas, de acuerdo al primer recuento, presuntamente por un terrorista ¿o varios?)

En aquel tiempo, después de visitar Stuttgart y Munich (donde tomamos cerveza que según dijeron era lo mejor para el bebé) continuamos en el recorrido hacia otro hermoso lugar: Rothenburg ob der Tauber (Fortaleza Roja sobre el rio Tauber) ciudad amurallada de los Alpes Bávaros que aun conservaba el sabor de la Edad Media, con su Criminal Museum donde se exhibe todo un catálogo de torturas medievales, la hermosa fachada renacentista del ayuntamiento y en sus hermosas callejuelas una serie de galerías con dibujos, pinturas y grabados.

Y en el hotel, junto a una de las murallas que hacían soñar con las novelas de espías de la época y pensar que seguramente en aquel lugar se había filmado alguna película sobre el tema, nuevamente el embarazo tuvo preferencia y se otorgó una suite con su habitación para la nana y el bebé.

El final del viaje fue sobre el río Rin, desde donde se contemplaba la serie de castillos con sus faldas plenas de viñedos. En la embarcación, decenas de veteranos estadounidenses de la Segunda Guerra Mundial escuchaban con atención la leyenda de las sirenas que cantaban a los navegantes, sentadas en las enormes rocas del río, bebían vino blanco y a veces entonaban sus canciones guerreras.

Hoy, en Europa ya nadie está a salvo en ningún lugar, sea aeropuerto, estación de trenes, zonas turísticas y demás, lo cual es triste y lamentable para quienes habitan en aquellos países y también para los viajeros.

Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla