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Universidad, Iglesia y Frente Amplio Morelense, en Contra de las Políticas de Graco Ramírez

*En el Palacio Tejen la Trama Para Encarcelar al Rector

*Hay 17 Denuncias de la ASF Contra el Mandatario: AVJ

*Javier Sicilia y Roberto Villanueva Ratificaron Denuncias

*No Existe la Intención de Deponer al Gobernador: Castro

POR ALBERTO ALMAZÁN

Graco contra Andrés Manuel López Obrador.

Graco contra Cuauhtémoc Blanco.

Graco contra Federico Figueroa (hermano menor de Joan Sebastian)

Graco contra el SNTE estatal.

Graco contra el panista Víctor Manuel Solano.

Graco contra el rector de la UAEM.

Graco contra el Obispo Ramón Castro.

Graco contra Javier Sicilia.

Son algunas de las confrontaciones del polémico mandatario de Morelos en sus cuatro años de gobierno que se cumplen el próximo primero de octubre. ¿Será conflictivo? ¿Tiene problemas de comportamiento?

Lo cierto es que sobran las acusaciones de su parte y en su contra.

Alejandro Vera Jiménez voltea la tortilla:

“En la Procuraduría General de la República hay 17 denuncias presentadas por la Auditoría Superior de la Federación en contra de malos manejos del gobernador Graco Ramírez Garrido-Abreu”.

Es el rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) el que levanta la voz para defenderse de las acusaciones del mandatario. Es el hombre que se convirtió en blanco político al descubrirse las fosas clandestinas de Tetelcingo. Fosas cavadas por la Fiscalía General del Estado. Fosas que en las que se han encontrado 117 cuerpos. Fosas que, dijo en mayo pasado el gobernador, desconocía existieran.

Desde entonces, desde mayo, Vera Jiménez sufre, así lo dice, el acoso y la amenaza de parte del Gobierno estatal, al que acusa de “arbitrario” y sentencia que la persecución en su contra es acción de un “gobierno dictatorial”.

Rechaza haber desviado 700 millones de pesos de la UAEM como reiteradamente señala el gobernador y afirma:

“No hay ningún elemento que él (Graco Ramírez Garrido-Abreu) legalmente pueda hacer valer”.

Viene la explicación:

“Me están practicando una auditoria a todas luces facciosa; me están auditando 2014, con la ley 2015, en materia de deuda pública, para poder calificar que el crédito que nosotros contratamos para la construcción de aulas, de laboratorios, de espacios académicos fue una cuestión ilegal”.

Meticuloso en sus respuestas. Analítico. No se desborda. Tampoco muestra que el hígado manda en sus palabras. Sí, el tono es enérgico cuando advierte que hará valer la razón jurídica ante las autoridades competentes.

“En materia de transparencia estamos muy bien calificados, tuvimos 99 puntos en la última evaluación, muy lejos de lo que tienen las propias instituciones políticas”.

Y clava la daga: “el propio PRD, no alcanzó el mínimo y no lo auditaron. Por algo sería”.

No desconoce que, desde el palacio de Gobierno, en pleno centro de Cuernavaca, frente al Palacio, éste sí de Cortés, se teja la trama que pretende terminar con su encarcelamiento.

“Si me parece, añade, que están buscando la manera, pero es propio de un Estado autoritario, un estilo dictatorial de ejercer el poder, por lo que yo lo único que pido es que todas las auditorias y procedimientos, para rendición de cuentas, se apliquen de manera imparcial, sin hacer juicios anticipados”.

(Mientras sostiene la entrevista con MISIÓN POLÍTICA, el reportero recuerda que a finales de mayo se descubrió la primera fosa clandestina en el país ordenada por una Fiscalía estatal y en cuyo interior se encontraron restos humanos. El Fiscal Javier Pérez Durón, dijo desconocer la existencia del “cementerio” y cómo responsabilizó a su antecesor, Rodrigo Dorantes Salgado, de la violación a las leyes. En las primeras horas del descubrimiento, Pérez Durón enfrentó a los medios de comunicación y les ordenó retirarse, lo que provocó insultos de ambas partes).

El rector llega a la meta prometida:

“Muchos hablan de denuncias de hechos que hay en la Auditoria Superior, en la PGR, pero no hablan de las 17 que tiene el propio Gobierno, entonces yo no lo voy a acusar a él (a Graco Ramírez Garrido-Abreu) de nada, hasta que la autoridad competente lo determine; una Auditoria debe llevar todo su curso y a nosotros, al menos administrativamente, ya se nos ha dado la solventación y no tenemos ninguna sanción resarcitoria hasta este momento”.

¿Quién presentó las denuncias?, pregunta el reportero y la respuesta a flor de labios:

“La Auditoría Superior de la Federación”.

Enseguida, como si llamara el archivo ubicado en la computadora, saca del cerebro la carpeta de investigación.

Dice: “Es más, creo que es el Estado que más denuncias tiene por parte de la Auditoria Superior, entonces, las acusaciones en mi contra, son una cuestión que a todas luces se está empujando mediáticamente y políticamente, yo creo que hay una intención de corromper la procuración de justicia, pero yo estoy confiado de que las autoridades no van a permitir que se actúe políticamente”.

CHOQUE FRONTAL Y NACE EL FRENTE AMPLIO MORELENSE

Desde el momento en que fueron descubiertas las fosas clandestinas, el choque entre el gobernador y el rector de la UAEM fue frontal.

Se agudizó cuando desde la Universidad surgieron los reclamos y el apoyo a las víctimas.

Además, personal de la Universidad comenzó con las necropsias mientras que el Servicio Médico Forense del Gobierno estatal se cruzaba de brazos.

Roberto Villanueva Guzmán, dirigente del Frente Amplio Morelense, dice a MISIÓN POLÍTICA:

“Estamos rindiendo el primer informe sobre los trabajos forenses. No hay forma de comparar el ADN. Hemos lanzado la campaña de donación de ADN para tratar de identificar los 117 cuerpos hallados. Pero no hay todavía resultados”.

Junto con Vera Jiménez y el obispo de Cuernavaca, Ramón Castro, el dirigente del FAM, estima que las marchas para exigir el cumplimiento de compromisos con la sociedad de parte del Gobernador, no tienen como meta final la deposición de Graco Ramírez Garrido-Abreu.

El gobierno, dice el rector, nos ha arrebató espacios.

Vera Jiménez escucha;

¿Por qué el acendrado odio del Gobernador hacia el rector?

“Porque hemos alzado una voz crítica, porque no hemos permitido que se vulnere nuestra autonomía, porque hemos recibido varios intentos; de hecho, el año pasado tuvimos que tomar el Congreso porque querían cambiar nuestro estatus jurídico y vulnerar nuestra autonomía. Entiendo que la posición crítica de esta universidad, la que ha asumido de cara a la Sociedad, es algo que ha incomodado a diversos actores políticos y de manera muy particular al señor Gobernador”.

El obispo Castro avala y señala que las marchas de protesta son por el “hartazgo de la sociedad y por la falta de respuesta del gobernador”.

(Mientras se realizan marchas nunca vistas en Cuernavaca en contra de las acciones de gobierno, el mandatario mueve sus piezas y logra que Manuel del Portal, auditor Superior de la Federación haga declaraciones en las que confirma que el rector ha desviado 700 millones de pesos. Y no ceja en sus declaraciones en torno a que no descansará hasta que encarcele al doctor Vera Jiménez).

MP.- Se ve que el gobernador lo odia a usted y usted no se deja y por ello encabeza las protestas contra gobierno, ¿qué está pasando ahí?

Siempre con tono sereno, enérgico por momentos, el rector Vera Jiménez responde:

“Lo que está pasando es que se están cerrando los espacios de participación democrática en nuestro Estado. Teníamos una ley de participación donde existía un Consejo de Participación, revocación de mandato entre otras figuras, podíamos hacer consultas en cualquier momento de alguna gestión y ahora no; acotan las acciones para el momento electoral. Nuestra Universidad, como heredera del movimiento del 68 que impulsó las libertades democráticas, decidió junto con otros actores sociales encabezar y constituir un frente amplio por la justicia, por la seguridad de los morelenses, porque creemos que es el camino adecuado para ir construyendo salidas a tantas y tantas demandas que hay, no solo de los universitarios, sino de otros sectores que sienten que se les han violentado sus derechos. Particularmente lo que más nos tiene en esta situación es la inseguridad”.

(Graco Ramírez Garrido-Abreu prometió durante su campaña electoral regresar la paz y la seguridad a Morelos en 18 meses si ganaba el gobierno. Han transcurrido 44 meses y el índice de delictivo en la entidad es uno de los más altos en el país, según informes de la Comisión Nacional de Seguridad).

El rector no se anda por las ramas. Eleva la voz porque, afirma, hay sordera en las instituciones morelenses.

“La inseguridad se ha exacerbado por la policía del mando único, que a todas luces ha actuado de manera muy autoritaria, peleando el monopolio de las armas y sembrando el terror”. Hace una pausa, respira profundo y hace el planteamiento:

“Es necesario seguir un mecanismo y un paradigma de seguridad ciudadana, donde podemos ciudadanos, gobierno y autoridades, encontrar la salida a un problema muy grande. A mí me parece que el punto de quiebre tiene que ver con las fosas clandestinas de Tetelcingo”.

(La semana pasada acudieron a la Procuraduría General de la República, para ratificar denuncias contra el mandatario de Morelos, el rector, Javier Sicilia, Roberto Villanueva y otros representantes de la sociedad civil y en un arranque de sinceridad, solicitaron la intervención federal para “remover”, así lo dijeron, a Graco Ramírez Garrido-Abreu. Algo inviable, porque el gobernador tendría que ser sometido a juicio político o solicitar licencia para cumplir los deseos de los demandantes).

EL RESULTADO DE LAS MARCHAS, INCIERTO

Con la presencia de cerca de 100 mil morelenses, en Cuernavaca se desarrolló la mayor marcha de repudio hacia un gobernador de que se tenga memoria.

“Es el hartazgo”, dice el obispo Castro.

“Es el cierre de espacios”, corroboran Vera Jiménez y Villanueva.

“Es la incapacidad del gobernador”, acota Sicilia.

Con el Frente Amplio Morelense, las cabezas visibles del movimiento, afirman que mantendrán sus marchas “hasta que nos haga caso el Gobernador”, aunque admiten la dificultad de encontrar respuestas racionales debido a la arbitrariedad y autoritarismo con los que se conduce el mandatario.

“Las marchas se multiplicarán. Las haremos dentro de la ley. Y confiamos en que la represión no se presente”, concluyen.

Sin embargo, en el aire de Morelos, de la Ciudad de la Eterna Primavera, se preludia confrontación y no diálogo. Uno quiere la cárcel para el otro. El otro quiere el respeto a la sociedad.