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Lascas Económicas

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alcancia

Parte del Gobierno, se Aprieta el Cinturón y se Llevará en la Hebilla a Millones en el 2017

*Será el Costo Real Para dar Calmantes a la Economía

*Sectores Clave de la Sociedad Padecerán los Efectos

*Meade, Hubo de Aceptar que Habrá “Dolorosos” Ajustes

POR LUIS EMIGDIO CONTRERAS

Ya sabemos, y los hemos compartido en este espacio, eso de que la cobija presupuestal se ha venido reduciendo en los últimos dos años pues por un lado las reformas en acción no acaban de accionar y, por otra parte, porque el entorno global –con petro precios a la baja, recesión e inestabilidad monetaria mundial- ha obligado a constreñir las exportaciones primarias, abatiendo los ingresos como a todos nos consta.

 

Por ello, nos vemos obligados a señalar que independientemente del baile de cifras, hay una clara tendencia en la política de gasto proyectada para el siguiente ejercicio según la cual, en los hechos, los recursos que irían a todas las dependencias e instancias del gobierno federal sí se constreñirían, no así los casos del Poder Legislativo y Judicial, en donde habrá un aumento real de dinero.

Lo más interesante de todo esto, como se ha venido documentando en las últimas horas, es que cuando se da el tijeretazo a sectores clave de la sociedad, como el caso de los de salud, educación, ciencia y tecnología, vivienda, comunicaciones y transportes, así como el medio ambiente, la señal que nos da el gobierno es el orden de prelación (prioridad pues) de lo que le importa o no le importa.

Y de pura pasada, también nos informa la autoridad federal que con tal de que la economía no se le salga de las manos, esos ajustes a la baja impactarán una serie de proyectos y programas en los señalados rubros, los cuales nos dañan a todos porque al no haber recursos, por ejemplo, para becas o apoyo en ciencia y tecnología, carreteras o el traído y llevado metro en su línea 12, pues eso perjudica a la sociedad en su conjunto.

Al propio titular hacendario, José Antonio Meade, no le quedó otra sino aceptar que habrá esos “dolorosos” ajustes a rubros clave, y los calificó como suficientes para encarar este 2017, para revertir la tendencia de endeudarnos y mal atender nuestros requerimientos de gasto y “dar una señal” a los mercados que México sí puede salir de ésta y otras broncas como ha sucedido. Nomás que el costo, doctor, será muy alto para todos, incluyendo los ricos, que también lloran.

Ah, pero eso no sucederá en el campo de diputados y senadores, ni en el sector de los jueces, decíamos, y cuando se ha interrogado al responsable de las finanzas públicas ha dicho que eso le tocará decidir, ni más ni menos, que al propio Congreso. ¿Usted piensa que hay mucha mentalidad responsable en esos ámbitos? Es tanto, como pensar que los alacranes tienen alas.

En los hechos, bajo la premisa de dar mensajes de certidumbre, a la economía se le pone en la congeladora con más recetas ortodoxas para que al cierre del quinto año peñista tengamos una baja inflación, menos endeudamiento, gasto controlado, menos volatilidad en los mercados, pero por sí usted andaba con el pendiente, habrá más pobres, menos empleo, menos infraestructura, más ignorancia medida por menor educación y programas al respecto, bajo respaldo a la ciencia y la tecnología, total eso a quién le importa, y por si fuera poco, un aumento en la contaminación y sus efectos y menos medicamentos y medicinas, respaldo real a pacientes, tratamientos y operaciones, aunque el gobierno trate de soslayarlo o pretenda minimizar estas resultantes.

En el ámbito político, con un 90 por ciento de certidumbre en este ejercicio y en este momento, la factura se llama perder Los Pinos. Como ya lo ha dicho y pregonado muchas veces el inquilino solitario de ese sitio, se adoptan determinaciones “responsables” aunque no se gane popularidad y, al contrario, se sumen, multipliquen y disparen las críticas de medio mundo ahítas no tanto de corregir los yerros cuanto de que se le caiga el teatro nacional, para asumir el poder de lo que queda del país y, entonces sí, proclamar que “ellos sí saben cómo hacerlo”, aunque en eso los mensajes no sean nuevos ni alentadores para la población en general.

Conversamos en corto con un maestro en administración pública y nos planteaba que la herida social por tantos años de promesas postergadas u olvidadas han generado un severo desdén que también irá a las urnas, dejando en La Silla a los ambiciosos de costumbre, del color que quieran, pero sin una visión de Estado y mucho menos con la idea de sacar efectivamente al país del atolladero que por décadas de medianía hemos tenido.

Y un economista privado nos hacía ver una idea que, al menos, no sonaba mal en la teoría: una estrategia contra cíclica de incentivar más el gasto y no reducirlo, aunque eso sí con ajustes en los impuestos a los grandes empresarios que también en una economía constreñida son los verdaderos “ganones” en un campo de batalla donde muy pocos tienen el armamento y los demás solo las uñas para encararles.

Pero ya sabemos que en Yale y en Chicago esas cosas nomás no ocurren ni siquiera en broma. Parte del gobierno, es cierto, se aprieta el cinturón y se lleva en la hebilla a millones sin compasión, pues como nos dijera un maestro de la CNTE cuando se le preguntó sobre los afectados por tantas marchas y plantones: “eso es parte de la guerra… siempre hay lesionados en la vida”. Con esa lógica, al final del camino, nos moriremos todos. Y le tocará reinventar México a las nuevas generaciones. ¿O usted qué opina?

Por lo pronto, estas Lascas Económicas andan trabajando a media tabla con piedras homogéneas, filosas e indignadas, para sacar adelante lo que se pueda antes de que nos acaben de engarrotar el país. Y la esperan en este mismo espacio, pero la semana entrante.  Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla

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