Banner




Ud. está aquí
Banner
Banner

Los Privilegios del Poder

Correo electrónico Imprimir PDF
pensionados

Candidatos y Pensiones

Por Verónica V. González y Arnoldo Piñón

Las cifras de envejecimiento de la población mexicana plantean un reto para los nuevos gobiernos.

En el 2020, dos mil 159 mexicanos cumplirán 65 años de edad cada día, por lo que durante el tercer y cuarto año de la próxima administración saldrá la primera generación de trabajadores que cotizan bajo la Ley del IMSS 1997, esto es la de cuentas individuales administradas por las Afores, lo que nos indica que en los seis años siguientes el número de trabajadores que cumplan la edad reglamentaria de retiro se incrementará 20%.

Sin embargo, datos de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) señalan que la verdadera carga de trabajadores aforados que se pensionarán será a partir del 2030 cuando cada día cerca de tres mil cinco mexicanos cumplan los 65 años.

En múltiples ocasiones la Consar ha señalado que el promedio que recibirán estos nuevos pensionados será el equivalente a 30% de su último salario, lo que implica la urgente necesidad de modificar la legislación en la materia y se incrementen las aportaciones que trabajadores, gobierno y patrones hacen a las cuentas de retiro. La caída de los ingresos de los pensionados provocará malestar social.

Las experiencias registradas en varios países latinoamericanos, Argentina, Chile y recientemente Nicaragua, donde jubilados enojados por sus pobres pensiones han realizado movilizaciones y manifestaciones verdaderamente multitudinarias, hace prever que en México suceda lo mismo.

Hasta el día de hoy los trabajadores mexicanos han mostrado indiferencia sobre el tema, seguramente porque la mayoría se pensiona bajo la Ley del IMSS de 1973 o el artículo Décimo Transitorio del ISSSTE, pero una vez que los primeros trabajadores aforados se den cuenta de la situación el malestar social comenzará a presentarse.

¿Cómo enfrentará el próximo presidente esta situación? ¿Obligará a las empresas a incrementar su participación? ¿Cómo y a cambio de qué?

Echar mano de los recursos federales para apoyar a la primera generación de aforados, resulta más que imposible. El creciente gasto presupuestal destinado al pago de pensiones (IMSS, ISSSTE, CFE, PEMEX, FERRONALES) tiene a la administración pública prácticamente atada.

En 2018 la erogación gubernamental al pago de pensiones alcanzará los 793 mil 734.3 millones de pesos, 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB) y se espera que siga incrementándose hasta el 2055, dejando poco presupuesto para otras políticas públicas importantes y trascendentes como la educación y salud, cuyos presupuestos se vienen reduciendo año con año.

Hasta ahora, ningún candidato a la presidencia ha hecho referencia a esta situación, por el contrario, mediante ofrecimientos populistas y simplistas buscan atraer votantes, sin explicar cómo traerán recursos.

Hoy por hoy se requiere un cambio en el sistema de pensiones que abarque las de cuentas individuales y las de reparto, así como la de aquellos servidores públicos que reciben pensiones superiores a las del presidente.

El mundo enfrenta al envejecimiento poblacional, México no es la excepción. La población mayor de 65 años asciende a 8 millones, se estima que en 2050 aumentará a 24.4 millones lo que representará un fuerte impacto para la economía la población en edad de trabajar (15 a 64 años) deberá sostener a las personas retiradas.

Es urgente trabajar el tema pensionario. Escuchar las propuestas de los candidatos presidenciales dará seguridad a los adultos mayores, su voto es decisivo.

PARA LA AGENDA

Según cálculos del Infonavit, alrededor de 8.2 millones de derechohabientes se verán beneficiados con la nueva herramienta digital de corrección en línea del Registro Federal de Causantes; durante 2017 fue el servicio más demandado al registrar 700 mil trámites.

Escribir un comentario