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Del Cine y las Leyes

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“El Caballero de la Noche”

La Ética en una Ciudad de Anarquía

Por Horacio Armando Hernández Orozco

“El Caballero de la Noche” (“The Dark Knight”), película británico-estadounidense de 2008, dirigida por Christopher Nolan, basada en el personaje Batman de DC Comics, protagonizada por Christian Bale (Batman), Michael Caine (Alfred), Heath Ledger (el Joker), Gary Oldman (Teniente Gordon), Aaron Eckhart (Harvey Dent-Dos caras), Maggie Gyllenhaal (Rachel Dawes) y Morgan Freeman (Lucius Fox).

Batman eleva la apuesta en su guerra contra el crimen al proponerse desmantelar los grupos mafiosos que plagan Gotham City, con la ayuda del teniente de policía James Gordon y el recientemente elegido fiscal del distrito Harvey Dent, pero la mafia lo arrastra al combate para evitar que un lunático criminal conocido como Joker desate un reino de caos y de anarquía.

“El Caballero de la Noche” es la secuela de “Batman Begins” y presenta al antagonista preferido por los fans: The Joker, conocido en Hispanoamérica como El Guasón. El tema central de la trama, más allá de la clásica lucha del bien y del mal, es la corruptibilidad del hombre bueno frente a las circunstancias adversas.

EL CODOMINIO FUNCIONAL DEL HECHO

Una banda de ladrones, disfrazados con máscaras de payasos, roban en uno de los bancos que blanquea dinero de la mafia de Gotham City; los asaltantes desconocen que entre ellos se encuentra El Joker, quien les ha ordenado traicionarse y asesinarse unos a otros, con la finalidad de repartir entre menos el botín; finalmente El Joker asesina al último de sus cómplices y escapa en un autobús escolar.

Esta escena es el opening más espectacular de la zaga, da la pauta para conocer algo de la personalidad de El Joker, a quien no le importa en lo más mínimo la vida de sus propios secuaces, pues su fin no es hacerse de dinero fácil, sino de darse a conocer como un criminal sin escrúpulos capaz de realizar cualquier fechoría con tal de lograr su objetivo: acabar con Batman.

Jurídicamente la escena representa en forma didáctica la teoría del condominio funcional del hecho, que sirve para justificar la coautoría cuando existe pluralidad de sujetos que intervienen en el desarrollo de una conducta delictiva; el reparto de tareas está plenamente identificado, pues dos de los ladrones suben a la azotea del banco para desconectar la alarma, mientras otros tres entran con armas de fuego para amedrentar a los empleados y cuentahabientes, uno de ellos abre la caja fuerte, y esperan a un sexto que conduce un camión para darse a la fuga; si bien son seis en total, se van eliminando entre sí, hasta quedar sólo uno: El Joker.

También esta escena ayuda a entender la figura del autor intelectual, pues durante el robo es obvio que El Joker materialmente lo realiza, pero respecto al menos en tres homicidios de los cómplices es el autor intelectual al haber planeado su ejecución.

QUÍTALE A LA MAFIA SU DINERO Y SERÁ LA NADA

Los líderes del crimen organizado se reúnen y por videoconferencia escuchan a su principal estratega de lavado de dinero, el contador chino Lau, quien les informa que ha trasladado todos los fondos a un lugar seguro, pues la policía pretendía confiscarlo, momento en que aparece el Joker advirtiéndoles del peligro que representa Batman, pues de encontrar a Lau le obligará a delatarlos, por lo que les ofrece sus servicios para matarlo a cambio de la mitad de su dinero.

Esta es la estrategia más eficaz cuando todas las acciones preventivas y represivas han fallado, quitar el dinero a los delincuentes, ya que en un mundo globalizado y capitalizado, el dinero da no sólo el poder económico, sino logra corromper a las instituciones públicas y privadas, tan es así que varios bancos se dedican a lavar dinero del crimen organizado, por ello el binomio Batman-Gordon, ha decido capturar a Lau y entregárselo al fiscal Dent para que proceda contra la mafia y así dar un golpe donde más duele: el dinero.

LA ÉTICA DE UN PSICÓPATA

Batman secuestra a Lau, quien negocia su testimonio con el fiscal Dent, en tanto pueda conservar el dinero del crimen organizado para sí mismo; estando en peligro los fondos de la mafia, sus líderes contratan a El Joker, quien anuncia en televisión abierta que morirá una persona cada día a menos que Batman revele su identidad, y se entregue a las autoridades; primero mata al comisionado Loeb y a la jueza Surrillo.

Es claro que El Joker es un psicópata, que cada vez que puede cuenta una historia diferente de su pasado, pero lo cierto es que no se detendrá hasta lograr su objetivo, tan es así que secuestra Dent y a Rachel, y le revela a Batman que han sido llevados a distintos almacenes repletos de barriles de gasolina, que explotaran al mismo tiempo. Batman debe decidir a quién salvar; la psicopatía continua, hace volar en plena cárcel municipal a un propio cómplice; quema vivo a Lau que está sentado en una montaña de dinero; disfrazado como una enfermera visita a Dent, y antes de hacer estallar el Hospital General, lo empuja a la locura para que busque venganza y “justicia” con la finalidad de castigar a los policías corruptos y mafiosos por la muerte de Rachel, así como contra Batman y Gordon que, al contrario que él, no han perdido nada.

Ahora Dent se dedica a matar policías corruptos, y secuestra a la familia de Gordon, pero el momento cumbre es cuando El Joker anuncia que cualquier persona que se quede en Gotham al anochecer estará sujeta a su ley, los puentes y túneles de la ciudad están cerrados; así que la evacuación de las personas será a través de dos ferrys, pero El Joker les ha colocado explosivos; uno va con delincuentes y otro de civiles, la idea es que se exploten entre ellos en un retorcido experimento social, mediante el cual pretende demostrar que toda persona puede ser empujada al mal, la amenaza de El Joker incluye el hecho de que si los pasajeros de un barco no destruyen al otro, él hará explotar los dos ferrys.

Al final El Joker presume que ha ganado, ya que Gotham perderá la esperanza una vez que los asesinatos del fiscal Dent se hagan públicos, aunque reconoce a Batman como una persona incorruptible, al decir: “hay una fuerza imparable contra un objeto inamovible”. Para evitar este desenlace Batman le pide a Gordon que dé la versión oficial de que fue el propio Batman quien cometió esa serie de crímenes, y que la figura de Dent quede como la del caballero blanco.

Harvey Dent basó su vida en principios morales, hasta que vio perdido su futuro por la corrupción del hombre; estas circunstancias le obligaron a cambiar su filosofía, pues en un mundo anárquico y sin valores, la única moralidad es el azar, el cual siempre será imparcial; pero ¿será cierto que no se puede ser decente en un mundo inmoral?

La mejor respuesta la tendrá como siempre nuestro amable lector...

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